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Mamá, ¿me quieres?

Las madres creemos que queremos a nuestros hijos por encima de todo, o así nos han contado que debería ser, ¿no es cierto?. La idea de que estemos actuando de un modo incongruente con esa creencia acerca del amor maternal y de que se ponga en entredicho nuestro “sentir” nos hace “rebelarnos” de inmediato. En este breve artículo nos centraremos exclusivamente en el “sentir de las madres separadas/divorciadas en rencor y desamor y la repercusión en los hijos”.

 

 

La buena mirada de una madre es el motor que nos impulsa a la vida, sentirnos aceptados, acogidos y amados por ella nos abre las puertas a la buena relación con nosotros mismos y la buena relación con el Universo.

Las dificultades en la pareja, las discusiones, los desencuentros y finalmente las separaciones, en las que no hay respeto ni amor entre el hombre y la mujer, condicionan profundamente el “sentir” de los padres hacia los hijos.

Si la mujer no ha podido superar lo perdido o lo que cree que ha perdido al separarse de su pareja. Si siente rabia, dolor, rencor por los años invertidos junto a ese hombre, si siente que ha sido engañada, manipulada, empequeñecida, abusada o maltratada; de un modo consciente o no, puede trasladar esos sentimientos hacia los hijos frutos de esa unión rota.

El hijo de estos padres separados, en los que no hay respeto ni amor, casi siempre de un modo no consciente, va a sentir el rechazo que genera en su madre todo lo que viene de su padre.

Todo lo que viene de su padre, no es ni más ni menos que la mitad de esa persona, es la mitad de lo que el hijo es.

De su padre “viene” toda la energía, sabiduría y experiencia de su rama familiar, los abuelos, bisabuelos, ancestros.

Para la madre, la mitad del hijo refleja aquello de lo que quiere separarse e incluso en muchos casos, aquello que le gustaría que desapareciese, que dejase de existir o que nunca hubiera ocurrido.

 

Si el hijo preguntara al inconsciente de esa madre:

          Mamá, ¿me quieres?

La respuesta de ese inconsciente sería:

          Solo quiero lo que viene de mí, solo la mitad de lo que eres hijo mío.

          Solo amo de ti lo que viene de mi, de mi rama familiar, de mis padres, abuelos, bisabuelos y ancestros.

Solo amo de ti, aquello en lo que me reconozco.

          Rechazo en ti, tu otra mitad. Rechazo en ti, lo que tienes de tu padre, de mis ex suegros y de sus familias.

En ti veo a tu padre y solo puedo experimentar ese rencor, rabia, decepción y deseos de que no exista.

Hijo, no puedo amarte completo, no puedo amarte entero, tal y como eres.

 

Ese “sentir” consciente o no de la madre, es el responsable de un profundo malestar en el hijo, de una carga existencial que le impide amarse plenamente y recibir en su integridad su herencia ancestral.

Le separa emocionalmente de la madre ya que, al igual que el padre, se siente rechazado. En muchos casos le hace sentir enojo hacia ella, con la que comienza un doloroso juego de acercarse y alejarse en la necesidad de sentir su amor y a la vez saber que ese amor es perjudicial por que le aleja de su padre y de la mitad de si mismo.

Cuando en las Sesiones Individuales de Constelaciones Familiares observamos esa dinámica en la relación de la madre con su expareja y con el hijo fruto de ambos, casi siempre, suele darse una resistencia de la madre a aceptar ese rechazo y lo que nos está mostrando la constelación.

Las madres creemos que queremos a nuestros hijos por encima de todo, o así nos han contado que debería ser, ¿no es cierto? La idea de que estemos actuando de un modo incongruente con esa creencia acerca del amor maternal y de que se ponga en entredicho nuestro “sentir” nos hace “rebelarnos” de inmediato.

La madre se defiende con argumentos que, tras la evolución del proceso en la Sesión terapéutica, van cayendo y diluyéndose en una comprensión profunda y reveladora acerca de lo que una parte de ella misma ya conocía sobre la relación con su hijo pero que, hasta este momento en la sesión, se sentía incapaz de verbalizar y asimilar.

A partir de ese reconocimiento, se abre una luz de esperanza, un nuevo camino hacia la reconciliación y sanación de la relación.

 

Mª del Pilar Molina Ruiz

Terapeuta Transpersonal, Licenciada en Psicología.

Directora de “Casi Natural”

www.casinatural.com   –  Cofenat nº 5086

Acoso Escolar – Bullying – Un caso real. Alternativas con Kinesiología Aplicada y Descodificación.

Alternativas con Kinesiología Aplicada y Descodificación.

Ante cualquier síntoma, enfermedad o conducta problemática en un niño debemos plantearnos y analizar  que puede ser el resultado o  la manifestación de un conflicto no resuelto en alguno de sus padres. Un conflicto que ha sido arrastrado desde la concepción o el desarrollo uterino hasta su edad actual.  

 

Desde que el niño es concebido está unido energéticamente a su padre y a su madre. De tal forma que, cualquier acontecimiento que ocurra en la vida de ellos, el niño lo recibe y lo siente como suyo. Esto lo comprobamos a diario en la consulta y vemos que la enfermedad o problema está relacionada con una época de la vida de la persona, incluso en el útero materno.

 

Un caso muy concreto que ilustra esta relación profunda entre el hijo y los padres fue el de una niña cuyo síntoma principal era que lloraba por cualquier cosa. En principio parecía que pudiera tratarse de lo que en Medicina Biológica llamamos un estancamiento de Qi de hígado,  pero el origen del problema residía en un momento de su desarrollo  en el útero materno, a los 6 meses de embarazo: el padre había tenido un problema muy fuerte y grandes discusiones con su familia de origen (con su madre sobre todo)  y lo había experimentado con mucho dolor y llanto.

 

Una vez que se descodificó el problema del padre, la niña dejó de llorar con tanta facilidad. Tengo que destacar que la madre no estaba presente ni participó en el conflicto que sufrió su marido,  ni nunca supo nada, hasta el momento de la terapia.

 

 

UN CASO REAL DE ACOSO:

Hace unos meses acude a la consulta una mujer de 40 años que en la conversación previa, manifiesta que está muy preocupada porque su hijo de 5 años sufre de acoso escolar. Este año le han cambiado de colegio, en el anterior no le dieron ninguna solución, pero en el nuevo está pasando lo mismo.

Le comenté que podíamos hacer algo con ese conflicto y le pedí que trajera un poquito de pelo (15 ó 20 pelos sin raíz) para usar como testigo y hacer un test con kinesiología aplicada a distancia.

En el test, realizado a través de la madre, se descubre un problema de ésta cuando el niño estaba en su útero a los 7 meses de embarazo. En aquel momento la madre tuvo un sentimiento muy fuerte de inseguridad ya que su marido estuvo en coma una horas.

Realizando el estudio de la numerología del niño comprobamos cómo aparecen números con “vibraciones”  que reflejan inseguridad.

En la consulta se le aplica terapia Biomagnética a través de la madre y se le aconsejan un par de complementos nutricionales.

La madre me manifiesta,  pasados unos días, que el niño el mismo día de la consulta había dado un cambio importante volviéndose más comunicativo, que estaba más alegre y se encontraba mejor en el colegio.

A la semana  siguiente, la madre me llama y  dice que el niño se encara con ella con un comportamiento un tanto agresivo.

Se realiza nuevamente un test que nos muestra una conexión con una edad determinada que hay que descodificar no solo con imanes,  sino con una terapia que le ayude a profundizar en las causas del conflicto que padece la madre y está reflejando su hijo.

Se realiza un Estudio Transgeneracional y se aplican los movimientos sanadores de las Constelaciones Familiares sobre los familiares con los que manifestaba el vínculo y la repetición de programas conflictivos de rabia y agresividad.

Una vez realizada la terapia con la madre, e inmediatamente,  el carácter del niño ha cambiado. El entorno familiar es más armónico, no hay manifestación de acoso escolar y la familia tiene la alegría que no tenía antes.

 

Manuel J. Alvarez Rodríguez

Titulado superior en Naturopatía – Profesor de Kinesiología Aplicada

Director del Centro y Escuela de Terapias  “Casi Natural” en Madrid

Cofenat nº 3105

www.casinatural.com

 

 

Kinesiología Aplicada, Exposición de casos prácticos II.

La Kinesiología Aplicada, descubierta en el año1964 por el Dr. Goodheart, es una técnica que permite al usuario realizar una evaluación muy precisa y profunda del origen de la sintomatología que presentan los consultantes y ofrecer soluciones específicas para cada caso concreto.

Gracias a su versatilidad ha permitido la integración de muchas técnicas y terapias: Acupuntura, Medicina Tradicional China (MTC), Osteopatía, Reflexología, etc.

En la actualidad, y gracias también a la incorporación de la Terapia Biomagnética (Par Biomagnético), Medicina Biológica y la Descodificación Biológica, nos ayuda a encontrar las emociones no resueltas o llegar al momento original del conflicto que está en la base de la enfermedad o síntomas de una persona.

Hablemos aquí de otro caso real abordado en la consulta a través de la integración de técnicas con Kinesiología Aplicada:

UN CASO REAL: Varón de 45 años.

Acude a la consulta porque lleva tiempo con un síndrome de PIERNAS INQUIETAS (al menos 6 años) y en la medicina convencional no le han dado solución.

Piernas inquietas. “El síndrome de piernas inquietas es un síntoma más de una neuropatía periférica de carácter sensitivo y motor, es decir, que involucra fibras nerviosas sensitivas y motrices y que se manifiesta siempre en piernas y en la parte distal del nervio afectado, lo que induce calambres y movimientos estereotipados en piernas, pies o dedos de los pies”.

Después de la conversación inicial confirma que es una persona sensible, con un falta de autoestima que no demuestra pero que le lleva, por otras características, a bastante rigidez en el sentido de hacer las cosas con un alto grado de perfección, no expresando la tensión interna y con mucha actividad mental y física. Se siente desplazado e incomprendido tanto en lo emocional como en el terreno laboral.

Manifiesta Dolor lumbar con protusión  L5-S1 e irradiación hacia el ciático.

Los signos externos muestran sobre todo cansancio y agotamiento del Qi en general.

Después de realizar los test con Kinesiología Aplicada llegamos a un punto en la adolescencia, en un año concreto, sobre el que preguntamos. El no tiene conciencia de ello, en inicio no expresa ningún recuerdo,  pero pasado un rato me dice que en ese momento decidió que no quería ser como su padre. Manifiesta un profundo rechazo hacia él, tenía un carácter muy fuerte.

En ese momento toma una posición en la vida que le hace estar y sentirse internamente en oposición permanente, con un juicio crítico y rechazo.

En definitiva se siente, inconscientemente, en lucha continua con una parte de sí mismo, la que viene de su padre,  que le genera inquietud, le hace estar en alerta y genera un agotamiento profundo y continuado desde la adolescencia, de ahí el agotamiento de Qi.

Conocemos por las teorías acerca de la genética en biología, las constelaciones familiares, el análisis transgeneracional, etc. que si rechazas o niegas a uno de tus progenitores estás negando la mitad de lo que tú eres, niegas el acceso a la información y energía de las experiencias y vidas de las generaciones anteriores.

No tiene el impulso hacia la vida ni puede concretar cuál es el camino que debe seguir.Quiere moverse pero no sabe hacia donde (piernas inquietas)

Después de la terapia biomagnética con Kinesiología Aplicada se libera de tensiones en todo el cuerpo. También tiene que reponer fuerzas y elevar su tono biológico con una fitoterapia adecuada.

Al cabo de un mes volvemos a vernos y se encuentra mejor en general.

Ahora es el momento de realizar una terapia de Descodificación, aplicando constelaciones familiares, PNL y Análisis Transgeneracional.

 

Manuel J. Alvarez Rodríguez

Titulado superior en Naturopatía – Profesor de Kinesiología Aplicada

Director del Centro y Escuela de Terapias  “Casi Natural” en Madrid

www.casinatural.com – manuel@casinatural.com

Cofenat nº 3105

“Y si no fuera Yo?”

Nuestro inconsciente dirige nuestra vida, nuestro destino, instalado en programas del pasado que no permiten actualizar las nuevas circunstancias que vivimos. Se mueve en un eterno limbo atemporal que retoma continuamente los asuntos dolorosos (dramas, injusticias, exclusiones, olvidados) de nuestros antepasados en aras de encontrar una solución y liberarlos; en aras de la supervivencia de la especie. Gracias al Estudio Transgeneracional y las Constelaciones Familiares podemos encarar y traer a la consciencia esos asuntos y al  reconocerlos, darles su lugar y honrarlos, permitir su liberación.

“Las caras de la familia son espejos mágicos. Mirando a las personas que la forman podemos ver el pasado, el presente y el futuro” (Anónimo)

 

“Es como si mi vida no me perteneciera…

No consigo un embarazo… todos los embriones los pierdo…

Trabajo y trabajo pero no llego a fin de mes…

Siempre estoy triste, desde que me recuerdo, desde siempre…

Mi abuela, mi madre y yo tenemos la misma enfermedad…

Tengo abiertos muchos frentes… no puedo continuar…

Mi vida amorosa no funciona, no consigo mantener una relación…”

 

Son solo algunas frases que ilustran situaciones y emociones que nos afectan, perturban y marcan nuestra vida, que identificamos como propias,  para las que nos cuesta encontrar explicación y solución y que, sin embargo, se enmarcan en los casos abordados y resueltos a través de un Estudio Transgeneracional o de las Constelaciones Familiares.

El análisis del árbol genealógico aporta luz y entendimiento a todas ellas y… lo mejor, libera de esas mismas dificultades a nuestros descendientes.

Hablar de transgeneracional y constelaciones familiares, es profundizar en la historia “no resuelta” de nuestros familiares y ancestros. Es conocer, colocar y honrar el drama, el sufrimiento, el dolor no reconocido de aquellos con los que estamos vinculados

En el momento en que somos concebidos recibimos un bagaje que nos vincula con nuestros padres, nuestra familia y especialmente con algunos de nuestros ancestros.

Ese bagaje es un “paquete de información” que nos aporta soluciones de supervivencia que nos acompañan y guían de un modo inconsciente durante toda nuestra existencia en este mundo.

Esas soluciones las facilita el inconsciente para asegurar la supervivencia en primer lugar de la especie y después del individuo.

De este modo, si una antepasada tuvo un sufrimiento terrible al morir dando a luz, voy a recibir como “información de supervivencia” el programa de que es mucho mejor no tener hijos…y no me quedaré embarazada o si lo hago quizá tenga graves problemas en el momento del parto, reviviendo el “miedo” de esa ancestra.

El inconsciente tiene la información de un peligro y para él va a seguir siendo cierto y valido por siempre ya que vive en un eterno espacio atemporal. Desconoce que en la sociedad actual, en el país en el que vivimos, las probabilidades de muerte en el parto son muy bajas, con lo que el riego asociado al embarazo, en condiciones normales, es mínimo.

En el inconsciente el pasado es ahora y nos va a conducir de un modo “ciego”, con esa memoria que ya no está adaptada generando en su descendiente un destino que no es el suyo.

Así pues, todo aquello que entre los antepasados no se reconoce relativo al sufrimiento, vuelve entre los descendientes en forma de destino porque esa memoria la llevamos “a cuestas” desde el momento en el que somos concebidos, desde el momento en el que nuestro cuerpo forma parte de esta vida.

Todo el proceso del trabajo Transgeneracional es reconocer el sufrimiento, el drama, el dolor que fue vivido por uno o varios antepasados con los que estamos vinculados.

Y… ¿para qué debemos repetir y sufrir el drama, el problema de nuestros ancestros? El objetivo es que un momento determinado del devenir de individuos y generaciones, surja en la familia uno de ellos que se “despierta” para liberar el inconsciente. Por ello, cuantas mas generaciones atraviesa el problema mas se intensifica la intensidad del mismo, de modo que aparezca como algo más evidente que mueva a las nuevas generaciones en pro de la búsqueda de solución.

Ahora bien, mientras esos sufrimientos de la historia familiar permanecen inconscientes, no pueden ser expresados de manera directa y… entonces ¿en qué modo podemos distinguir si en nuestra vida se está expresando una memoria Transgeneracional?

Encontraremos algún asunto o varios que claramente no funcionan en nuestra vida y veremos que básicamente se relacionan con padecer Enfermedades mentales o físicas propias o de nuestros hijos (sobre todo de estos últimos), Profesiones: nos vinculamos con una profesión y en ella se nos va la vida por encima de pareja, familia, amigos etc. o trabajamos y trabajamos sin apenas conseguir el dinero suficiente para sobrevivir, Comportamientos Patológicos: como obsesiones, convulsiones que nos impiden llevar una vida normal, Desordenes Amorosos: no conseguimos pareja, no podemos tener hijos.

Pero también debemos fijarnos en otros aspectos o situaciones que quizá no se manifiesten como algo tan evidente y claro a la hora de reparar en nuestra vida:

Si tenemos una sensación de que estamos viviendo algo que no es nuestro, que no nos corresponde, que hay algún error, que no es nuestra vida. Intuitivamente estamos accediendo al conocimiento de que es una memoria ancestral no resuelta.

Si manifestamos reacciones emocionales claramente desproporcionadas ante un problema. Eso nos indica que no estamos en la realidad, nos encontramos atrapados en una memoria dramática inconsciente que actúa a través nuestro provocando esa reacción incogruente con la situación que estamos viviendo

Si vivimos situaciones delirantes como agresiones sin razón aparente, incendios que por ejemplo nos despojan de todas nuestras pertenencias, accidentes repetitivos.

Si, a pesar de todas las sesiones y terapias a las que hemos asistido hay un síntoma que se resiste y persiste.

 

No somos responsables del drama transgeneracional que han vivido nuestros familiares, nuestros antepasados pero no podemos “escapar” del “paquete de información” que recibimos en el momento de la concepción.

Ese bagaje transgeneracional también nos aporta soluciones de éxito que nos facilitan la vida, ya que llevamos incorporado “de fábrica” toda la experiencia positiva de supervivencia y que debemos entender como un regalo, al igual que el regalo de la propia vida.

Reconocer y honrar el dolor de los ancestros no solo va a permitirnos solucionar problemas que nos acompañan desde siempre, problemas que pueden manifestarse antes o después en nuestra línea biográfica, pero siempre han estado ahí, esperando a manifestarse para ser resueltos; nos va a permitir liberar a nuestros propios hijos, si todavía no son autónomos e independientes, y a nuestros nietos y a las generaciones venideras.

Gracias a las Constelaciones Familiares y al Estudio Transgeneracional conseguimos “barrer” el campo de información de dolor de nuestro sistema familiar, y de toda la especie humana por la misma resonancia.

 

Mª del Pilar Molina Ruiz

Directora del Centro Casi Natural

Licenciada en Psicología

Terapeuta de Constelaciones y Transgeneracional

www.casinatural.com

Eventos

Taller “La Sombra : La Luz reprimida”

Cuando leemos o escuchamos la palabra: Sombra, la relacionamos de inmediato con la personalidad oculta o el inconsciente reprimido, y la identificamos con aspectos negativos, dañinos o perjudiciales para nosotros o para la sociedad.

Pero es importante entender sobre la Sombra, que no solo va a ser la represora de cualidades negativas, también contiene cualidades que, aunque  nos enseñaron a considerar como negativas, no lo son en absoluto, sino que son “potencialidades”  que esperan a ser reconocidas y desarrolladas.

La Sombra contiene los rasgos que aprendemos desde nuestra infancia a “etiquetar” como no deseables porque no parecen agradar sobre todo a los adultos de nuestro entorno.

No agradan a Mamá o a Papá, a los hermanos, abuelos, profesores, vecinos …:

Rabia, celos, espontaneidad, vergüenza, humillación, enojo, envidia, mentira, resentimiento, pasión, lujuria…

Y vamos “etiquetando” otros rasgos “ideales” que son alabados y que nos hacen parecer como objetos merecedores de ser queridos:

Obediencia, amabilidad, respeto, alegría, sumisión, honestidad, aceptación…

Recursos, actitudes y conductas que desentonan con lo que se espera de nosotros o se nos permite experimentar para no molestar, decepcionar, sentirnos aceptados, amados o simplemente sobrevivir.

De este modo, vamos metiendo en un “saco”,  “mochila” o “cajón”  todo ello. Y lo vamos llenando y acumulando a lo largo de nuestra vida.

Cargamos con la Sombra a nuestras espaldas y cuanto menos consciente la hagamos mas energía oculta va acumulando y  puede tornarse más explosiva y peligrosa.

Nuestro inconsciente, como sabio amigo protector de nuestra supervivencia, nos ayuda a canalizar parte de esa energía no expresada.

Y un modo del que se vale, es proyectar en los otros  esas cualidades que ocultamos a los demás y a nosotros mismos.

Piensa un segundo qué personas o cosas te “rechinan” más en tu entorno: en tu pareja, hijos, padres, amigos, vecinos, políticos, personajes de la tele…

“Todo el día se está quejando, haciéndose la víctima”

“¿Cómo puede vestirse de esa manera? va provocando”

“¿Cómo puede ser tan amable y bondadoso? seguro que es todo fachada”

“Me saca de mis casillas su seguridad y prepotencia”

“¿Cómo puede ser tan egoísta? ¿Por qué no piensa un poco mas en los demás?”

Inviertes energía contenida en tu sombra “detestando” a los otros.

O bien en admirar  a otros y hacerte muy pequeño frente a ellos.

¿Qué personas tienen para ti rasgos admirables o los consideras Maestr@s de sabiduría inalcanzable?…

Podemos reconocer nuestra sombra  porque mueve en nosotros acciones impulsivas o inadvertidas, enfados colosales, humillaciones, nos hace recibir reacciones negativas de los otros inaceptables, impensables y abruptas…

La revisión de la Sombra nos ayuda a liberarnos de culpa y vergüenza, a reconocer las proyecciones con las que nos relacionamos con los demás, a sanar relaciones infantiles,  a encauzar emociones impulsivas, a desarrollar cualidades negadas, a conocernos y aceptarnos mas a nosotros y a los demás.

Esa revisión nos va a ayudar también a impulsar la creatividad, la ilusión, ocuparnos realmente de nosotros mismos, a valorar lo que tenemos, a olvidar el perfeccionismo, a no compararnos con otros ni criticarnos, a ser capaces de relajarnos, a rebajar la autoexigencia,  a revisar nuestros valores y lo que sentimos, a escuchar a nuestro cuerpo.

Tomar a la Sombra se torna indispensable para liberar al Ser y comenzar a expresarnos en el mundo con mayor plenitud y confianza.

En este Taller, eminentemente práctico, reflexionaremos sobre todo ello y trabajaremos en grupo, empleando técnicas de Constelaciones Familiares,  juego de roles, autoobservación y reflexión personal.

ES IMPRESCINDIBLE RESERVAR

Horario y Fecha del Taller:

VIERNES 10 de Mayo de 17 A 20:30

SABADO 11 de Mayo de 10 a 14 y de 16 A 20

DOMINGO 12 de Mayo de 10 A 14

Importe : 170€

Imparte el Taller Pilar Molina, Terapeuta Transpersonal, Lda. en Psicología. www.casinatural.com.

Taller de Constelaciones Familiares

Taller de Constelaciones Familiares

Un Taller de Constelaciones Familiares, es la aplicación en grupo de la Terapia de Constelaciones Familiares.

Nos sirve para identificar los conflictos inconscientes y no resueltos de nuestro sistema familiar que están influyendo o provocando nuestras dificultades actuales y nos ayuda a la liberación y resolución de los mismos.

PRÓXIMOS TALLERES: (IMPRESCINDIBLE RESERVAR 912 109 148)

LUNES 08 DE ABRIL DE 17 A 20:30 H

LUNES  06 DE MAYO DE 17 A 20:30 H

LUNES  03 DE JUNIO DE 17 A 20:30 H

ASISTIR: 10€  CONSTELAR: 30€

Imparte el Taller: Pilar Molina Terapeuta Transpersonal. Licenciada en Psicología, Profesora de Transgeneracional y Constelaciones Familiares